Puerto Rico: Destinado a la Estadidad

San Juan es la ciudad más antigua en la nación. La honrosa herencia de Puerto Rico enriquece la experiencia americana.

Los indios taínos fueron los primeros habitantes de Puerto Rico. Pescaban y cultivaban piña, yuca y batatas. Llamaban Boriken a su isla.

En 1493, Cristóbal Colón reclamó a Puerto Rico para España, y las islas fueron una colonia de España durante más de 400 años. Primero las minas de oro y después la siembra de caña eran trabajadas por esclavos, y Puerto Rico se convirtió en una parte importante de las posesiones de España en el Nuevo Mundo.

España cedió a Puerto Rico, las Filipinas y Guam a los Estados Unidos y entregó a Cuba en el Tratado de París en 1898, terminando así la Guerra Hispanoamericana.

Los Estados Unidos querían quedarse con Puerto Rico, y trataron de mantener a las Filipinas, cuyo pueblo había batallado en contra de los españoles por su independencia, y continuaban su lucha.

Después de acordar la independencia de las Filipinas en 1916, los EE. UU. le concedió la ciudadanía Americana a los puertorriqueños en 1917. Casi inmediatamente, los puertorriqueños comenzaron a servir en el Ejército de los Estados Unidos en la Primera Guerra Mundial. Desde 1900 al 1952, los Estados Unidos le permitieron a Puerto Rico ejercer más medidas de autogobierno en asuntos locales. De 1950 al 1952, los Estados Unidos y Puerto Rico acordaron establecer una Constitución para el territorio. El nombre escogido por el gobierno territorial fue Estado Libre Asociado de Puerto Rico, pero el territorio decidió que “Commonwealth” debía utilizarse en vez “Free Associated State” en inglés. “Commonwealth” también aparece en los nombres de varios estados, incluyendo a Kentucky, Virginia, Massachusetts y Pennsylvania.

Estaba claramente establecido que el Congreso seguiría teniendo poderes plenarios sobre Puerto Rico, como es el caso en la actualidad.

En 1967, 1993, 1998 y 2012, Puerto Rico celebró plebiscitos en un esfuerzo para resolver el estatus de las islas.

Bajo la Constitución de los Estados Unidos de América, solamente la estadidad y la independencia (con o sin asociación con los EE. UU. lo cual cualquiera de las naciones puede terminar) son las opciones viables.

El plebiscito de 2012 planteaba dos preguntas, y estas obtuvieron las siguientes respuestas:

¿Está usted de acuerdo en que Puerto Rico debe continuar con su actual forma de estatus territorial?

  • Sí: 46%
  • No: 54%

Independientemente de su respuesta a la primera pregunta, indique cuál de las siguientes opciones no-territoriales prefiere:

  • Estadidad: 61%
  • Independencia: 5%
  • Estado Soberano con Libre Asociación: 33%

El portavoz del Presidente Obama afirmó que los votos, según informados por la Comisión Tripartita de Elecciones de Puerto Rico, eran claros.

El gobernador y la mayoría legislativa electa por un margen estrecho, a su vez, rehusó aceptar las decisiones de autodeterminación de los puertorriqueños, ya que el plebiscito no incluía su propuesta de “Estado Libre Asociado” que combinaba las características de estadidad, estatus territorial, y de la independencia.

En aras de resolver la disputa, el Presidente Obama propuso apoyo federal para llevar a cabo un plebiscito con auspicio federal. La ley requiere que las opciones puedan resolver la cuestión del estatus, y el Departamento de Justicia Federal debe confirmar que las opciones presentadas son viables bajo la Constitución, las leyes y las políticas de los Estados Unidos. El Gobernador de Puerto Rico se ha comprometido a celebrar el referéndum en el 2017.

132 miembros de la Cámara federal y tres miembros del Senado se han unido al representante de Puerto Rico al proponer que sea exclusivamente un voto de “sí” o “no” para la estadidad. Recientemente, el gobernador estuvo de acuerdo en que el referéndum se debe celebrar, pero expresó que debían ofrecer diferentes estatus como opciones. También solicitó que se formulara una nueva propuesta de “Estado Libre Asociado”. La estadidad y la independencia son las opciones posibles para el plebiscito. Ya que un territorio todavía puede convertirse en un estado o en una nación, un voto para la continuación del estatus territorial no puede resolver la cuestión del estatus.

Un voto por la estadidad abriría el camino para que el Congreso tome acción y encamine a Puerto Rico hacia la estadidad.

Un voto en contra de la estadidad le permitiría a Puerto Rico hacer planes dirigidos hacia la independencia, como lo hicieron las Filipinas.

De cualquier manera que sea, la incertidumbre divisoria y dañina causada por el estatus de Puerto Rico se acabará.

 

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